No es muy conocido el hecho de que cada fase lunar tiene siempre su propio horario, que se mantiene regularmente. Esto es debido a que, por definición, las fases lunares se originan en cómo de iluminada vemos la cara que la Luna nos ofrece, y ello a su vez depende de las posiciones relativas entre los tres astros: Luna, Tierra y Sol, siendo las de estos dos últimos las que a su vez definen nuestro horario, la noche y el día. Así, la luna en fase llena es la única que responde al tópico generalizado de que la luna sale de noche, al ponerse el Sol, y se pone al amanecer, como si fuera un astro únicamente nocturno, en contraposición al Sol. Las otras fases se comportan de forma diferente: la luna en cuarto creciente sale al mediodía, nos acompaña toda la tarde y primeras horas nocturnas, y se pone a la medianoche. El cuarto menguante presenta un comportamiento inverso: sale a la medianoche y esté en el cielo de madrugada y durante la mañana, poniéndose al mediodía.

Tema te puede interesar