Los objetos hasta ahora abiertos, globulares, nebulosas) se encuentran dentro de nuestra propia galaxia, la Vía Láctea, es decir dentro de un diámetro de unos 100.000 años·luz. Cuando llegamos a los límites de la misma y nos adentramos en el vacío espacio extragaláctico, el siguiente tipo de objetos que podemos llegar a observar ha de ser necesariamente mucho más lejano: se trata de otras galaxias diferentes de la nuestra.

Galaxia de Andrómeda, M31 (Wikipedia)

Galaxia de Andrómeda, M31 (Wikipedia)

Hoy hemos identificado miles de galaxias, estando 40 de ellas recogidas en el catálogo Messier. Hasta bien entrado el siglo XX no se tuvo constancia de que aquel tipo de objetos de forma espiral, elíptica o irregular encontrados por los astrónomos eran en realidad exteriores a nuestra galaxia y no algún tipo de nebulosas pertenecientes a la misma. Hoy sabemos que, al igual que la Vía Láctea, son agrupaciones aisladas de miles de millones de estrellas.